Leer en el centro escolar


Lluch, G y Zayas, F. (2015). Leer en el centro escolar. El plan de lectura. Barcelona: Octaedro.

La breve lectura del texto indicado hace hincapié en lo siguiente: en la actualidad, se han complejizado las destrezas que requieren la lectura. Esta complejización se debe a que, por un lado, las tecnologías asociadas a la lectura se han desarrollado y generado nuevas formas, plataformas que intervienen en el proceso, y por otro, hoy se espera que una gran cantidad de la población adquiera esas destrezas en su periodo escolar.


Cabe pensar en por qué se espera que la mayoría de la población debe adquirir estas competencias (o destrezas) en la lectura. La respuesta es amplia, estas “son imprescindibles para satisfacer necesidades personales, para actuar como ciudadanos responsables, alcanzar los objetivos académicos, lograr la cualificación profesional que la sociedad actual exige y para seguir aprendiendo a lo largo de la vida” (Lluch, G. y Zayas, F. 2015).
Esta apreciación de los autores nos invita a repensar la lectura en el centro escolar, ya no solo como un acto de decodificación de signos, sino como una acción que incluso influye en la individualidad del sujeto que lee -en este caso, el o la estudiante-. 
Según el marco teórico de PISA, la competencia lectora incluye la capacidad  de desarrollar el conocimiento y potencial personales y participar en sociedad.  El último punto pone de relieve lo que se desarrolla luego en el texto: los ámbitos de lectura (personal, público, educativo, profesional), los cuales tienen que ver con el dónde leemos y para qué leemos (“leemos para actuar en diferentes situaciones o ámbitos sociales y con finalidades diversas”  [Lluch, G. y Zayas, F. 2015]). Cada uno posee un número determinado de géneros que responden a las necesidades y características del ámbito. El género como texto que surge a partir de un acto comunicativo específico y que responde a una función determinada dentro de la sociedad, responde a una praxis determinada. Los autores proponen que el acercamiento a la lectura debe ser revelando el género al cual pertenece el texto que se lea en el centro escolar pues permitirá a los alumnos reconocer la función, la estructura, por ejemplo, y poner en funcionamiento estrategias lectoras. “Si el lector reconoce el género capta la finalidad del texto porque reconoce su función en el ámbito social en el que se usa”
Para nosotras, lo más relevante del texto es que la lectura se presenta en un marco, que es el género, que se inserta en un ámbito determinado, por lo tanto, cada texto que leemos es el producto de una praxis, tiene una función en la sociedad; es importante, entonces, plantear la lectura desde esta perspectiva, como entrada al análisis, pues se entiende que para el o la estudiante es facilitar el proceso si se hacen patentes tanto el ámbito como el género al que corresponde el texto.


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